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sábado, 3 de mayo de 2014

Golpe maestro

Hace apenas unas semanas se publicó el nuevo disco de Vetusta Morla, 'La deriva', un disco donde el hilo podría ser el descontento, la denuncia social y el tono reivindicativo. 

He visto en la red algún que otro debate abierto, sobre si los músicos en sus discos deben ser reivindicativos y consecuentes en torno a la realidad que vivimos, o por el contrario, la música debe quedar al margen... a mí me parece perfecto que los músicos decidan abiertamente mostrar su indignación, ellos también son parte de la sociedad, no unos extraterrestres que pasaban por aquí, aunque algunos lo parezcan, y por tanto, como la gran mayoría padecerán los problemas e injusticias que vemos cada día, y aunque sea como espectadores, pueden estar en desacuerdo con el estado actual de cosas.

En el caso concreto de 'La deriva', me ha gustado el disco en general, pero es este tema, 'Golpe maestro' el que me ha parecido un trallazo, y si tuviese que elegir un favorito de todo el disco, sin duda, me quedaría con éste. La letra es un bombazo, expresa el sentir de muchos...




viernes, 21 de marzo de 2014

22 M - Marchas por la Dignidad

Mañana tras semanas de esfuerzo y tesón caminando hacia Madrid, seis columnas humanas tomarán la capital. Bajo el lema "Pan, trabajo y techo para todos". El trayecto concluirá con una multitudinaria manifestación que partirá desde Atocha a las 17:00 horas.

Toda mi admiración y apoyo hacia todos esos que han participado en las columnas. Sois muy grandes. 

El #22M podemos demostrar que somos la generación #SinMiedo. Porque tod@s somos indignados: vamos a decirles a estos gobiernos una vez más que no nos representan y que no les queremos, que dejen ya de atropellar nuestra dignidad colectiva.


Manifiesto Marchas de la Dignidad

viernes, 17 de enero de 2014

Todos somos Gamonal




La lucha de Gamonal en Burgos es un ejemplo de dignidad para todos. Mucho ánimo y muchas gracias a esos ciudadanos que están demostrando que sí se puede, y que los de abajo pueden hacer frente a los de arriba, porque la calle es de todos y los corruptos tienen que dejar de creer que ancha es Castilla...

domingo, 12 de enero de 2014

No nos vamos, son ustedes los que nos echan

Lo dice alto y claro. Lara Hernández, una joven que ha tenido que emigrar a Alemania para poder trabajar, le pone los puntos sobre las íes a estos gobernantes que cada día nos avergüenzan y nos someten con sus políticas liberales y su desfachatez. Bravo Lara, eres un ejemplo. 
Desde aquí mi recuerdo para todos aquellos 'jóvenes aventureros' que han tenido que irse lejos a la búsqueda de un futuro mejor, porque aquí poco queda ya por aniquilar... 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Thunderstruck de AC/DC

Estupefacta estoy ante la nueva subida de la luz que nos impondrán a partir del mes de enero. Porque esto es otro más de los múltiples engaños a los que nos vemos sometidos los ciudadanos. Otra consecuencia más de las políticas liberales donde unos pocos son cada día más ricos mientras el resto se empobrece. Pienso en estos momentos sobre todo en esos hogares en los que esta nueva vuelta de tuerca puede ser un verdadero drama, y unos costes inasumibles que harán su día a día más penoso aún. Hay mucha gente ya pasando un invierno muy crudo. Y lo peor, es que si no se cambian estas perversas reglas del juego, y por ahora, todo indica que esto no va a suceder, la electricidad no va a dejar de subir. ¿Para esto sirven los mercados? es repulsivo. Sigo preguntándome cada día, hasta dónde seremos capaces de soportar callados, o  quizás resignados, este continuo pisoteo de los derechos sociales. Definitivamente, nuestros gobernantes deben disfrutar mucho infringiendo dolor.

Sirva este clásico de los australianos AC/DC para adornar la estupefacción y la rabia que siento. Al mal tiempo, buena música.



viernes, 31 de mayo de 2013

1-J Las Mareas inundan Europa

Bajo el lema 'Pueblos Unidos contra la Troika', mañana 1 de junio, multitud de colectivos y sensibilidades saldrán a la calle para decirle a la Troika que no queremos que nos gobiernen. Será la primera manifestación europea contra los recortes y en ella van a estar las todas las Mareas y colectivos sociales, que piensan y luchan por cambiar las brutales políticas de recortes y austeridad que nos están imponiendo. Participan, entre otros, Marea Verde Educación, Marea Blanca Sanidad, Marea Roja Cultura, Marea Negra de los Mineros, 15M, Ecologistas en Acción, , EQUO, PAH, ATTAC, Bomberos Quemados, Foro Social, Frente Cívico, Unión de Actores, Juventud Sin Futuro... es el momento de aunar fuerzas y sublevarse contra el poder económico y los gobiernos y organismos que han pisoteado la voluntad del pueblo.




miércoles, 22 de mayo de 2013

Sí se puede

Vamos viendo cada día cómo los que están en el poder tratan de convencernos de que las medidas que se están llevando a cabo para gestionar esta crisis son las únicas que pueden acometer, pese a lo injustas y dolorosas que puedan ser. Los de arriba atropellan a los de abajo. Nos desactivan provocando el miedo. Pero que no nos engañen, sí que hay alternativas, otra cosa es que no las quieran tener en cuenta pues perjudicarían a sus intereses... Es esta una lucha desigual, pero no podemos decaer. Otro modelo de vida es posible, y un primer paso es que los movimientos ciudadanos provoquen a través de la participación un cambio profundo y muy necesario en la vida política de este país.

Reproduzco por su importancia e interés un artículo del profesor Vicenç Navarro:

APUNTES PARA UNA ESTRATEGIA DE CAMBIO

Este artículo subraya la necesidad y urgencia de que se establezca un movimiento popular de carácter político que, sin transformarse en un nuevo partido político, presione para un cambio profundo de las instituciones representativas españolas (incluyendo las autonómicas), para que pueda desarrollarse una democracia más completa, que permita el necesario mejoramiento del bienestar de la ciudadanía y evite la regresión democrática y el retraso social que está ocurriendo en España.

Como he indicado en varias ocasiones, estamos viendo el final de la Primera Transición de la dictadura a la democracia, Transición que se realizó con un enorme dominio de las fuerzas conservadoras (en realidad, ultraconservadoras) que controlaban los aparatos del Estado y la mayoría de los mayores medios de difusión y persuasión. Este dominio quedó reflejado en el sistema político que se estableció durante aquel proceso de Transición, el cual, aún cuando se define como democrático, se caracteriza por su escasísima sensibilidad y calidad democrática. Varios indicadores, entre otros muchos, reflejan tales limitaciones. Uno de ellos es el diseño y composición del Estado y sus políticas públicas, en las cuales las fuerzas conservadoras (de varios signos políticos) tienen gran protagonismo. Otro indicador de la baja calidad democrática es la ley electoral, la cual está profundamente sesgada en contra de amplios sectores de las izquierdas.
Esta situación ha generado un sistema representativo que es distante de la opinión popular, siendo esta última, por lo general, más progresista que las políticas públicas llevadas a cabo por la clase política gobernante. La distancia entre gobernantes y gobernados es enorme en España. La democracia en este sistema llamado representativo se limita a votar cada cuatro años dentro de un contexto sesgado en el que el voto útil y las leyes electorales reproducen un bipartidismo que se considera por la población gobernada como insuficiente y conservador, pues limita las posibilidades de participación en el proceso de decisión. Este conservadurismo explica el enorme retraso social de España (con uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la UE-15) y su inhabilidad de admitir que el Estado español es un Estado plurinacional. Estos grandes déficits democráticos se han acentuado con las crisis financieras y económicas actuales, donde las enormes limitaciones de la democracia española aparecen con toda intensidad. La crisis de legitimidad del sistema político hoy existente en España es enorme.

¿Qué puede hacerse?
La mayor causa de esta crisis de legitimidad es la amplia percepción de que el Estado español (sea central o autonómico) no está realizando las políticas que la mayoría de la ciudadanía desea. De ahí el amplio apoyo al eslogan del 15-M de que “no nos representan”. ¿Qué puede hacerse ante esta realidad?
Una medida muy urgente es romper con el fatalismo que parece haberse adueñado de amplios sectores de la población de que no hay nada que pueda hacerse para cambiar tales políticas. El abusivo control de los medios de mayor difusión del país (controlados por la estructura del poder, y muy en especial del financiero) hace que el mensaje procedente del establishment de que “no hay alternativas”, esté calando en la percepción popular. A esta percepción está contribuyendo el mensaje extendido en algunos sectores de las izquierdas radicales de que, a no ser que todo el capitalismo desaparezca y se establezca el socialismo, no hay nada que hacer. Todo lo demás es, como decía una de estas voces, “humanizar el capitalismo”. Y puesto que no se ve que el capitalismo vaya a desaparecer pronto, el mensaje que se transmite es que no hay nada que, mientras tanto, se pueda hacer.
Lo peor de tal postura, sin embargo, es que no entiende como el cambio ocurre. Si el proyecto transformador es ir hacia un proyecto en el que cada persona reciba los recursos según su necesidad, y que éstos se financien según las habilidades y posibilidades de cada persona (lo que solía llamarse socialismo), entonces hay que darse cuenta de que el socialismo se construye y/o destruye cada día en el seno de las sociedades capitalistas. Cuando se crea o refuerza un servicio público de salud universal financiado progresivamente, por ejemplo, se está construyendo el socialismo. Cuando se privatiza su financiación, se está destruyendo. Pues bien, bajo este criterio, e independientemente de cómo se defina el proyecto, hay un enorme potencial de movilización. En realidad, varias encuestas han mostrado que la mayoría de la población en España está de acuerdo con tal principio.
De esta observación deriva la gran importancia de que las fuerzas progresistas utilicen un lenguaje y unos ejemplos de intervenciones públicas con las cuales las clases populares puedan identificarse. Y también es importante referirse a casos concretos dentro y fuera de España de experiencias exitosas (como múltiples ejemplos de cooperativismo, por ejemplo). Hay que mostrar que, en contra de lo que se nos dice, sí que hay alternativas en cada caso y en cada momento. Adoptar posturas totalizantes indicando que los cambios no son posibles a no ser que haya un cambio total del sistema (el fin del capitalismo) es paralizante. No es por casualidad que tales propuestas aparezcan entre intelectuales académicos que tienen sus necesidades inmediatas cubiertas. Las personas con necesidades exigen, con razón, que se les resuelva su problema, no en un futuro lejano, sino ahora. Y las izquierdas tienen que darles una solución ahora, y no sólo en el futuro.
La necesidad de un movimiento político
Hoy la sociedad civil está enormemente agitada. Pero las derechas continúan fuertes, y las izquierdas débiles. ¿Por qué? Una de las razones es la excesiva centralidad de la vida política en la lucha parlamentaria dentro de las instituciones del Estado donde dominan las fuerzas conservadoras. Se necesita que la riqueza de acciones reivindicativas se traduzca en un movimiento político, que no tiene porqué significar un nuevo partido político. En realidad, ya hay demasiados partidos políticos de izquierda. Las izquierdas están atomizadas en España. Lo que se necesita es una movilización de protesta y de promoción de propuestas factibles y reales para cada uno de los problemas que la ciudadanía presenta. La PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) es un ejemplo de ello. Hay que cambiar el centro de la actividad política, sin sustituirla. Es necesario crear la presión para que los partidos realicen lo que la ciudadanía desea, presión que debe ser continua y no limitarse a la esfera legislativa. El movimiento 15-M es un buen ejemplo de ello. Ha tenido un enorme impacto en cambiar la temática y narrativa política del país .
Este movimiento político debería ser la coalición de fuerzas y movimientos sociales, incluyendo también sindicatos e incluso miembros y simpatizantes de los partidos políticos (aún cuando éstos, los partidos políticos, no deberían ni instrumentalizar ni liderar tal movimiento político). Y la movilización debería crear un programa real, factible (que, por definición, la estructura de poder definirá como “utópico”, es decir, irrealizable), siendo responsabilidad de tal movimiento documentar y mostrar que sí, que es realizable. Por ejemplo, tiene que mostrarse que es factible, incluso hoy, en la situación actual, crear agencias públicas de crédito que lo ofrezcan a bajos intereses a las pequeñas y medianas empresas y a las familias, o que es factible garantizar la vivienda en un país con cuatro millones de viviendas vacías, y así un largo etcétera.
Este movimiento debería ser político, es decir, debería presionar para cambiar el sistema político (desde los aparatos del Estado hasta los propios partidos políticos) para hacerlo auténticamente democrático, con unas leyes electorales proporcionales, con una representatividad mayor y no única, complementada y en ocasiones sustituida por otras formas de democracia que incluyan desde referéndums vinculantes a fórums asamblearios de decisión. Y con cambios de los sistemas de información públicos y privados, condicionando la utilización de un recurso público (las ondas radiotelevisivas en el aire) a su diversidad ideológica, puesto que la escasez de tal diversidad es uno de los mayores problemas que tiene la democracia española.
Ni que decir tiene que existirá una enorme resistencia a estos cambios. Pero estos cambios son posibles. Y la propia experiencia española así lo muestra. El problema de la Primera Transición es que los partidos de izquierda abandonaron la movilización popular (en realidad, la desmovilizaron), adaptándose rápidamente a las instituciones del Estado dominadas por las fuerzas conservadoras. Pero hay que ser conscientes de que lo que forzó el fin de la dictadura fueron las movilizaciones populares, lideradas por el movimiento obrero. Y la estructura de poder favoreció su desmovilización dando excesivo protagonismo a los partidos, y dentro de ellos a las élites gobernantes de tales partidos. Esta Segunda Transición no debería caer en el mismo problema. Los partidos políticos son importantes y fundamentales en una democracia. Pero su función (muy acentuada en los partidos auténticamente democráticos y progresistas) es la de transmitir en el lenguaje legislativo lo que exija el movimiento político avalado por la participación popular, en lugar de ser instrumentos de poderes fácticos (tanto religiosos como financieros y económicos) que violan y corrompen el proceso democrático.
Por ello seria aconsejable que se establecieran asambleas en las que se denunciaran las enormes limitaciones de la democracia existente en España y en sus CCAA, con presentación de alternativas factibles y reales que, sin lugar a dudas, crearan una enorme resistencia, hostilidad y represión, como está ocurriendo ya. Pero los jóvenes de todas las edades tienen que ser conscientes de que son los herederos de las movilizaciones de las generaciones anteriores que consiguieron establecer y expandir los derechos políticos, sociales y laborales que ahora nos están sustrayendo.
Este movimiento debería ser muy amplio, abarcando un gran abanico de sensibilidades políticas y sociales, que tuviera como objetivo realizar una segunda Transición que nos llevara de una democracia tan incompleta y de un bienestar tan insuficiente como existe hoy en España a una democracia más desarrollada, que tuviera componentes de representatividad (basada en la proporcionalidad), así como componentes de democracia directa, como referéndums vinculantes (incluyendo derechos a decidir a nivel estatal central, autonómico y local), y formas asamblearias de decisión, expuestas a un amplio abanico de medios de información abierto a todas las sensibilidades. Tal democracia facilitaría la resolución de los enormes problemas sociales y económicos que la mayoría de la población experimenta, pues tales problemas –por difícil que parezca- son de fácil solución científica, aunque de imposible resolución dentro de las estructuras políticas hoy existentes. Así de claro.



viernes, 10 de mayo de 2013

Ahora, tú decides

Es el momento. Hagamos la votación en red más grande de nuestra historia para consensuar esta ola de cambio e involucrémonos en un proyecto común. Entra en esta página, reflexiona sobre el futuro que quieres tener, vota en consecuencia y difunde esta iniciativa.

Juntos podemos.

http://www.ahoratudecides.es/